Ya muchos de los lectores de este blog y de varios de Argentina se enteraron de problema social que esta sufriendo el campo de parte del gobierno por las últimas medidas económicas.
Ayer, de viaje por el interior de la provincia, recibí un folleto, de lo que cobran los productores por lo que producen y lo que finalmente terminamos pagando nosotros, como consumidor final, de las góndolas.
Estos son algunos ejemplos:
Carne de ternera el kilo:
recibe el productor: $3.50
Consumidor final: $18.90
Pollo el kilo:
recibe el productor: $0.60
Consumidor final: $5.20
Papa el kilo:
recibe el productor: $0.70
Consumidor final: $2.70
Zanahoria el kilo:
recibe el productor: $0.04
Consumidor final: $3.00
Manzana el kilo:
recibe el productor: $0.60
Consumidor final: $2.49
Queso el kilo:
recibe el productor: $8.00
Consumidor final: $32.00
Aceituna el kilo:
recibe el productor: $1.20
Consumidor final: $17.00
Yerba el kilo:
recibe el productor: $0.48
Consumidor final: $4.30
La diferencia, donde va?









Por aquí (España) también tenemos problemas parecidos, los incrementos entre el precio de compra y de venta son brutales y sería realmente interesante saber de dónde salen.
De los caso que pones, el del queso (400%) me puede llegar a parecer razonable, pero todo lo que pase de ahí es insostenible. Las causas posiblemente habría que buscarlas en la tan manida globalización, es posible que ese kilo de vaca que compras en una granja a 50 km de tu casa salga incluso del país hasta volver a tu plato. Por nuestra parte los consumidores, lo primero que deberíamos hacer es intentar consumir preferentemente productos locales frente a los que vengan de lejos, como mínimo estaremos contribuyendo menos a los gastos de transporte y después de eso rezar para que el mercado consiga poner orden en esta locura de intermediarios.
Mayo 9th, 2008